¿Quién es Luis Manuel Otero Alcántara?

Luis Manuel Otero Alcantara

«Me interesa trabajar con la grieta que se crea en los disímiles contextos, palpando límites existentes entre la realidad y la ficción. Intento utilizar gestos de la cotidianidad alterándolos y así generar un cuestionamiento de ésta».

 

El arte durante toda su historia se ha interesado por asuntos sociales, políticos y culturales y por ello muchas veces los artistas se han visto en graves problemas con instituciones culturales o con los gobiernos de sus países. El arte por naturaleza es incómodo, a la vez que tiene un poder extraordinario para movilizar a las personas en favor de una idea.

Por este motivo, las preocupaciones del artista y activista de los Derechos Humanos, Luis Manuel Otero alcántara no son un caso aislado. Su trabajo, de corte social, busca sacar a la luz aquellos asuntos que pueden afectar a nuestro país.

Luis Manuel nació en el barrio marginal del Cerro en La Habana, Cuba, el 2 de diciembre de 1987. Sus padres, ambos fallecidos, eran obreros. Luis Manuel, en su primera juventud se dedicó a practicar atletismo de forma profesional. Además se graduó de Técnico medio en construcción Civil.

Luis Manuel desde el 2011, momento en que abandona el deporte y se inclina al mundo del arte, comienza a participar de talleres en el Instituto Superior de Arte de La Habana. Entre ellos se encuentra un Taller de Video Arte impartido por los artistas Celia y Junior (2012), y un Taller ‘Net Art’ (ISA) 2012. También se acercó a la Cátedra de Conducta de la artista Tania Bruguera, un espacio que ha sido decisivo para toda una nueva generación de artistas visuales, de la que Luis Manuel forma parte.

Entre 2017 y 2018 Luis Manuel también formó parte del Ciclo de talleres en el Instituto de Artivismo Hannah Arendt, promovido también por Tania Bruguera.

Ha sido artista residente en programas como el de la Tallera, ubicado en Cuernavaca, Morelos, México (agosto de 2019); así como en la Residencia del Laboratoire nomade ANAHATA (Del 12 al 25 de julio de 2019) Francia. Otra residencia de creación la realizó en Metal at Chalkwell Hall. (Del 15 al 26 de octubre de 2018) Southend on Sea, Reino Unido.

Su obra ha sido expuesta en muestras colectivas como La madre de todas las artes en el Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam, La Habana, y No sabemos volver solos en El Ranchito-Matadero. Madrid, España, esta última como parte del programa de Residencias El Ranchito-AECID-Artista X Artista. Otros proyectos en grupo han sido desarrollados en Bienales como la de Asunción, la de Curitiba y la de La Habana.

Luis Manuel es el coordinador general del Movimiento San Isidro, un colectivo conformado por artistas, productores y activistas que nació al calor de la campaña “Artistas Cubanxs en contra del Decreto 349”; un decreto que criminaliza toda producción cultural en la isla. La Campaña realizada en 2018, impulsaba la derogación del decreto a través de reclamaciones legales, acciones artísticas y protestas públicas pacíficas no autorizadas.

Entre las actividades realizadas durante la campaña contra el Decreto 349 se encuentran la presentación de quejas formales a la Fiscalía General de la República, al Ministerio de Cultura y a otras instituciones; la realización de conciertos en espacios independientes (“Sin Permiso de la 349”), la elaboraron de galerías de imágenes para las redes sociales (destacan las de Amaury Pacheco y las de Nonardo Perea), la realización de Festivales de Cine (“Celuloide Quemao”), debates públicos, recitales de poesía, firmas de manifiestos (el de “San Isidro”), peregrinaciones simbólicas, y colaboración en encuentros deportivos (“La plástica cubana se dedica al fútbol”).

En la actualidad, el Movimiento cuenta con 18 miembros y tiene un carácter trasnacional debido al exilio forzado de varios de ellos, sin embargo continúa trabajando para abrir espacios emancipatorios en la nación, buscando la democratización de la política y la sociedad cubanas, y trabajando para la sanación de la sociedad y sus espacios de interrelación.

Luis Manuel también es co – autor, junto a la historiadora de arte, Yanelys Nuñez, del Museo de la Disidencia en Cuba (MDC), plataforma dinámica que se despliega online –con archivos de consulta, sala transitoria de perfil cultural, blog, etc.- pero que también se proyecta en contextos reales ofreciendo espacios de diálogos y de creación artística. El Museo recontextualiza el concepto de ‘disidencia’ y busca empoderar al ser disidente en su labor como agente de cambio social. El MDC tuvo su estreno durante el Programa de Residencias El Ranchito-AECID-Artista X Artista (1 de marzo - 15 de abril 2016) Madrid.

Por otro lado, Luis también es el coordinador principal de la #00Bienal de La Habana, evento independiente que utilizó los estudios de artistas, los espacios domésticos y públicos, y las redes sociales como plataforma de exhibición y de diálogo inclusivo. La idea de la #00Bienal surge ante la errónea decisión del Ministerio de Cultura de posponer la 13 Bienal de La Habana, prevista a realizarse en 2018. Este evento independiente, cuya primera edición se llevó a cabo en mayo de 2018, contó con más de 170 artistas cubanos y extranjeros y desafió directamente a las instituciones cubanas.

El trabajo de Luis Manuel como artista y activista de los derechos humanos lo ha convertido en un líder de opinión nato, y en una de las figuras más reconocidas en la isla. Intervenciones públicas suyas como ”¿Dónde está Mella?” (2017) – se preguntaba donde estaba la escultura de este joven líder comunista que se hallaba dentro de la Manzana de Gómez y que una vez convertido en el primer Hotel 5 estrellas plus de Cuba, desapareció. – , “Drapeau o 24 horas del mes de agosto con la bandera como segunda piel” (2020), o “Los niños nacieron para ser felices no para morir en derrumbes” (2020), cuestionaban la falta de transparencia económica del Estado Cubano; las consecuencias de la crisis institucional en la población más humilde del país, así como el uso de los símbolos nacionales por parte del régimen para incentivar un nacionalismo dañino.

“Drapeau” no solo generó un challenge masivo en redes sociales, titulado #LaBanderaEsDeTodos donde los cubanos se apropiaban de su enseña nacional de la forma que les apetecía, sino que también colocaba en el centro de la mesa la pregunta: ¿Quiénes son los dueños de los símbolos patrios, el régimen o el pueblo?

Luis fue uno de los ”Acuartelados de San Isidro”, un evento cívico espontaneo generado por la injusta detención de un artista y opositor, Denis Solís. Durante una semana (en noviembre de 2020) 14 personas sitiadas por la policía política, iniciaron una huelga de hambre y de sed pidiendo la excarcelación del joven Denis. La protesta pacífica realizada en el interior de la casa de Luis Manuel terminó con un violento desalojo por parte de la policía cubana.

Aunque la difamación en la prensa oficial propició una profunda desinformación en la ciudadanía sobre lo que sucedía en San Isidro, en La Habana Vieja, por esos días, las personas tenían conocimiento de la protesta pacífica. La huelga de hambre y de sed que realizaron los allí acuartelados, así como la heterogeneidad de los allí reunidos, representó un buen ensayo de la Cuba soñada (plural, democrática, valiente) y eso la comunidad nacional lo sintió. Manifestaciones de protesta en Madrid, Miami, Berlín, Roma así como peticiones de apoyo a la Comunidad Europea, fueron algunas de las expresiones de esta ayuda de la diáspora.

En abril de 2021 Luis Manuel protagonizó en solitario una segunda huelga de hambre y de sed, esta vez por el cese del estado de sitio en el que se encontraba, y por la devolución de unas obras de arte suyas que fueron robadas por el régimen cubano en medio de una detención arbitraria al propio Luis Manuel. Luis estuvo en huelga desde el 25 de abril hasta el 2 de mayo, fecha en la que fue sacado a la fuerza de su casa y forzado a ingresar en un hospital. La prisión hospitalaria se extendió durante todo un mes, donde se le mantuvo incomunicado y en donde permaneció con una vigilancia continúa así como una luz encendida todo el tiempo en el cuarto donde dormía.

El 11 de julio Luis Manuel fue arrestado cuando intentaba participar en las manifestaciones pacíficas que se produjeron ese día a nivel nacional. Antes de salir de su casa, hizo un llamado a través de sus redes, en busca de la unidad y pidiendo el fin de la represión en Cuba. Desde esa fecha, Luis se encuentra en prisión, acusado de los supuestos delitos de Ultraje a los símbolos patrios, Atentado, Resistencia y Desacato que se encuentran recogidos en el Expediente 24 del 2021.

Estando en prisión Luis realizó la obra “Carta de renuncia”, con la mediación de la curadora Claudia Genlui. A través de este gesto Luis convocaba a los cubanos a imaginar la carta de renuncia (a su cargo) que escribiría el actual presidente de Cuba, Miguel Díaz Canel.

Estando en prisión también ha realizado dos huelgas de hambre, una del 27 de septiembre al 12 de octubre de 2021 y otra desde el 18 de enero hasta el 22 de febrero de 2022. Su única exigencia es su liberación inmediata.

Desde el 2016 hasta la fecha, y debido a su trabajo como activista, Luis Manuel ha sufrido alrededor de 60 arrestos arbitrarios, difamación en la prensa nacional, violación de su privacidad, corte de comunicación en sus servicios telefónicos, intervención de sus llamadas, amenazas a sus familiares y amigos; registros ilegales a su vivienda, agresiones por parte de la policía, decomisos de materiales para campaña en la Aduana del aeropuerto. Ha sido acusado de terrorista en la prensa oficial solo porque defiende la libertad de expresión, y los derechos culturales y humanos. Ha sido despreciado por artistas oficiales como Ernesto Rancaño por el simple hecho de intentar vivir y trabajar en Cuba. (Recuérdese el post del susodicho artista: "Yo prefiero una Cuba sin Alcántara").

Por su trabajo, ha sido seleccionado como una de las 100 personas más influyentes de 2021 por la revista Time, en la categoría Icono. Además la Fundación Conmemorativa de las Víctimas del Comunismo, conocida mundialmente como Victims of Communism (VOC), entregó en 2021 el “Premio anual Disidente de Derechos Humanos”, al Movimiento San Isidro (MSI) por su activismo en Cuba. Además la revista británica Art Review incluyó al MSI, en su ranking de las personas y colectivos del mundo del arte más influyentes en 2021. Luis recibió el Premio Oxi al Coraje 2021 que otorga la Fundación Oxi Day, Washington DC, Estados Unidos.

Comentarios críticos sobre su trabajo se pueden encontrar en Le Monde, El País, El Correo de Andalucía, New York Times, Artishock revista, Hyperallergic, Noticias de Artecubano, Havana Times, Cubanet, Art on Cuba, PUBLIC Magazine, Revolución y Cultura, Oncuba Magazine, Vie des arts, etc.